Cómo vivir bien trabajando sólo 4 horas a la semana

 

Este libro es imperdible. Estoy leyéndolo por segunda vez, poniéndo en práctica algunos principios que enseña.

Si querés echarle un vistazo, podés leerlo aquí.

Espero que lo disfrutes. Este libro es para los que quieren ser independientes de verdad… si tenés algún otro libro sobre el tema que me recomendarías, dejame un comentario 🙂

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Es mentira que la felicidad está en las cosas pequeñas

Es mentira que la felicidad está en las cosas pequeñas, la felicidad depende de cómo percibimos las cosas.. Se aprende a amar la vida; de qué significado tienen para nosotros, con qué las asociamos, que recuerdos nos traen, que implicancias tienen. Por ello podríamos afirmar que la felicidad la construimos nosotros. Está dentro de nosotros. Por tanto, amar la vida es un aprendizaje diario, una construcción interna.

En este mundo postmoderno la felicidad no fluye por las calles. Se aprende a afilar la mirada para percibirla… por eso el lema de “la felicidad esta en las cosas pequeñas”. Por naturaleza traemos el Tanatos, el instinto de muerte que generalmente es más fuerte que el instinto de la vida. Lo digo en el sentido de que causa más placer aferrarnos a lo que nos causa muerte que a lo que nos causa vida. Morboso? Sino porque es más fácil sostener un rencor, y hasta causa cierto tipo de satisfacción regodearse de “nuestro dolor” en vez de perdonar y seguir adelante? Pasamos tanto tiempo rodeados y aferrándonos a cosas que no precisamos, sentimientos que nos arrastran hacia abajo, cosas que nos hacen más pesado el camino, y sin embargo no queremos soltarlas. La Vida es un proceso natural? Debería serlo. Llegará un día en que sea una ley universal, pero mientras tanto, la muerte degrada todo incluso nuestras experiencias y percepciones, nuestros deseos de felicidad.

Todo depende de cómo percibamos, y qué sentido y valor le otorguemos a lo que nos suceda. Nosotros determinamos nuestro mundo circundante. Pero generalmente dejamos que sea el mundo quien nos determine a nosotros. En ese caso, sólo queda sentir, y reaccionar. Sentir el momento y reaccionar en consecuencia, pero nunca quedarnos varados en él. Esa no debería ser una opción para nosotros, porque vivir plenamente es un proceso.

Y así pasamos la mayor parte de nuestras vidas, medio muertos medio vivos, como si estuviéramos permanentemente dormidos. Acaso nos causa miedo lo que implica el despertar?

Lo peor que nos puede pasar no son las cosas “malas”, sino el no sentir nada. Por eso es una bendición poder sentir amor, odio, frustración, satisfacción, dolor… si no nos conmovemos frente a nuestras vivencias es porque estamos completamente muertos, aunque respiremos.

Es mentira que la felicidad está en las cosas pequeñas, la felicidad está dentro nuestro.

MUJER MODERNA (MAITENA)


Son las 6,oo hs. a.m. El despertador no para de sonar y no tengo fuerzas ni para tirarlo contra la pared. Estoy acabada. No querría tener que ir al trabajo hoy.
Quiero quedarme en casa, cocinando, escuchando música, cantando, etc.
Si tuviera un perro, lo pasearía por los alrededores. Todo menos salir de la cama, meter primera y poner el cerebro a funcionar.
ME GUSTARÍA SABER QUIÉN FUE LA BRUJA, LA MATRIZ DE LAS FEMINISTAS QUE TUVO LA INFELIZ IDEA DE REIVINDICAR LOS DERECHOS DE LA MUJER Y POR QUÉ HIZO ESO CON NOSOTRAS QUE NACIMOS DESPUÉS DE ELLA.Estaba todo tan bien en el tiempo de nuestras abuelas, ellas pasaban todo el día bordando, intercambiando recetas con sus amigas, enseñándose mutuamente secretos de condimentos, tucos, remedios caseros, leyendo buenos libros de las bibliotecas de sus maridos, decorando la casa, podando árboles, plantando flores, recogiendo legumbres de la huertas y educando a sus hijos. La vida era un gran curso de artesanos, medicina alternativa y cocina.HASTA QUE VINO UNA FULANITA CUALQUIERA QUE NO LE GUSTABA EL CORPIÑO Y CONTAMINA A VARIAS OTRAS INCONSECUENTES
REBELDES CON IDEAS RARAS SOBRE “VAMOS A CONQUISTAR NUESTRO ESPACIO”… ¡QUE ESPACIO NI QUE NADA!
Ya teníamos la casa entera, todo el barrio, el mundo a nuestros pies. Teníamos el dominio completo sobre los hombres; ellos dependían de nosotras para comer, vestirse y para hacerse ver delante de sus amigos; ¿qué rayos de derechos quiso brindarnos? Ahora ellos están confundidos, no saben qué papel desempeñan en la sociedad, HUYEN DE NOSOTRAS COMO EL DIABLO DE LA CRUZ.

Ese chiste, esa gracia, acabó llenándonos de deberes. Y lo peor de todo, acabó lanzándonos dentro del calabozo DE LA SOLTERÍA AGUDA. Antiguamente, los casamientos duraban para siempre. ¿Por qué, díganme por qué, un sexo que tenía todo lo mejor, que sólo necesitaba ser frágil y dejarse guiar por la vida, comenzó a competir con los machos?
MIREN EL TAMAÑO DEL BÍCEPS DE ELLOS Y MIREN EL TAMAÑO DEL NUESTRO. ESTABA CANTADO, ESO NO IBA A TERMINAR BIEN.

No aguanto más ser obligada al ritual diario de estar flaca como una escoba pero con tetas y cola paradas, para lo cual tengo que matarme en el gimnasio además de morir de hambre, pasarme hidratantes, antiarrugas y demás armas para no caer vencida por la vejez, maquillarme impecablemente cada mañana desde la frente al escote, tener el pelo impecable y no atrasarme con la tintura que las canas son peor que la lepra, elegir bien la ropa, los zapatos y los accesorios, no sea que no esté presentable para esa reunión de trabajo.
No me banco más tener que decidir qué perfume combina con mi humor, ni tener que salir corriendo para quedarme embotellada en el tránsito y tener que resolver la mitad de las cosas por el celular, correr el riesgo de ser asaltada, de morir embestida, instalarme todo el día frente a la PC laburando como una esclava (moderna, claro), con un teléfono en el oído y resolviendo problemas uno detrás de otro, para salir con los ojos rojos (por el monitor, claro, para llorar de amor no hay tiempo). Estamos pagando el precio por estar siempre en forma, sin estrías, depiladas, sonrientes, perfumadas, uñas perfectas, sin hablar del currículum impecable, lleno de maestrías, doctorados y especialidades.
NOS VOLVIMOS “SÚPER MUJERES” … PERO SEGUIMOS GANANDO MENOS QUE ELLOS.

¿No era mejor, mucho mejor seguir tejiendo en la silla mecedora?

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡BASTA!!!!!!!!!!!!!!… Quiero que alguien me abra la puerta para que pueda pasar, que corra la silla cuando me voy a sentar, que me mande flores, cartitas con poesías, que me dé serenatas en la ventana.
Si nosotras ya sabíamos que teníamos un cerebro y que lo podíamos usar.
¿¿Para quééééé había que demostrarselo a ellos??????
¡Ay Dios mío!, son las 6:30 am y tengo que levantarme…

ESTOY ABDICANDO DE MI PUESTO DE MUJER MODERNA.
¿ALGUIEN MÁS SE SUMA??????????

Quieres un abrazo?

*(Tomado del blog de Santiago-Barcelona)

El poder de un abrazo

Todo comenzó el lunes pasado en una simple conversación de amigas, en donde una de ellas comentó en voz alta al resto: “¿Sabían que necesitamos un mínimo de 12 abrazos diarios?” Un número que con sólo imaginar unos segundos me pareció irreal… Si yo con suerte recibo 1 ó 2 abrazos diarios, pensé. Qué mal, qué lejos estoy de eso, me dije.

Lo cierto es que la conversación cobró vida y cada una de las presentes: Mod, Mónica, Eilish, Amanda y yo, comenzamos a enumerar los abrazos que habíamos recibido durante ese día, las dificultades que teníamos para conseguir ese preciado gesto de cariño y la falta que nos hace muchas veces.

Sin duda que el abrazo es una forma muy especial de tocar, que hace que uno se acepte mejor a sí mismo y se sienta mejor aceptado por los demás, “es un instinto, una respuesta natural a los sentimientos de afecto, compasión, necesidad y alegría”, explica Kathleen Keating en su libro “Abrázame”.

Y aunque parezca tan fácil, tan necesario y natural, qué difícil se me hace conseguir al menos 12 abrazos diarios, tema en el cual pocas veces había reparado y ahora, tras esa acalorada y divertida plática, se me hizo evidente y me invitó a reflexionar en que quizás sería una persona mucho más feliz si es que abrazara más y si me dejara abrazar más también.

Anoche caminando con mi amiga Mod, alias “Neus” en su versión catalana, por las calles del Gótico y el Raval nos pusimos a pensar en cómo abrazar a más personas sin prejuicios, sin rodeos, simple, tal como un abrazo lo es.

Así fue como entramos a un bar y pusimos a prueba nuestra capacidad de abrazar. A nuestro costado habían dos españoles muy divertidos y simpáticos que sin ningún tapujo nos respondieron a nuestra pregunta un tanto desquiciada para el lugar y la hora: “¿Cuántos abrazos han recibido hoy?”, “Unos 4 ó 5, creo”, nos dijo uno de ellos, mientras se reía de nuestras caras de tristeza al escuchar que nosotras no habíamos recibido ni uno sólo durante todo ese día.

“Te darán abrazos en la medida que tú también abraces”, me dijo uno de ellos con una sonrisa en los labios. Segundos después los cuatro nos abrazábamos como si fuéramos grandes amigos. Una situación irreal pero muy chistosa e interesante que me terminó por confirmar lo rico que se siente abrazar y que te abracen.

Por eso, en los próximos días, me dedicaré a abrazar a más personas y a recibir más abrazos, ojalá sean más de doce…

El abrazo
“Es agradable. Ahuyenta la soledad. Aquieta los miedos. Abre la puerta de los sentimientos. Fortalece la autoestima. Fomenta el altruismo. Demora el envejecimiento; los abrazantes se mantienen jóvenes por mas tiempo. Ayuda a dominar el apetito; comemos menos cuando nos alimentamos con abrazos…. y cuando tenemos los brazos ocupados al abrazar a los demás. Es ecológicamente aceptable, pues no altera el ambiente. Ahorra energía al economizar calor.Es portátil.No requiere equipos especiales.No necesita de un sitio especial; cualquiera, desde un unbral hasta una sala de conferencias para ejecutivos, desde el atrio de una iglesia, hasta un estadio de futbol, es un buen lugar para un abrazo. Hace más felices los días felices. Hace más soportables los días insoportables.Imparte sentimientos de arraigo. Llena los vacíos de la vida. Continua ejerciendo efectos benéficos después de la separación”.
( Keating, Kathleen: “Abrázame”)

Da un abrazo gratis hoy!! 

Me encanta reír

Cuando aparecen nubarrones grises, no hay nada mejor como reír. Es el mejor suplemento diario: nos hace minimizar los problemas, nos libera de la tensión, mejora nuestro sistema inmune, ahuyenta la depresión y nos da optimismo.  Una buena película cómica nos dá dos horas de todo eso. Y es barato!